Si no creyera en la locura
de la garganta del cenzontle....

Si no creyera/ Meche/ en tu luz/ y en las gargantas/ que habitan/ en las manos/ y en las palabras/ que las desatan/ no seguiría escuchado/la llamada de los tiempos/ y se borraría tu voz/s de la esperanza/ por eso hoy/ te despido/ contenta/ sabiendo que pronto/ cabalgaremos livianas/ las riveras más profundas/ por ahora/ hasta pronto/ Gracias! por compartir con nosotras/ tanta Vida/


sábado, 14 de marzo de 2009

Día de la Mujer en el Manuel Bonilla

CONFLUENCIAS...fue lo que esperábamos.

El espectáculo dio inicio a las 7:30 de la noche, el lleno fue total, incluso se tuvo que abrir gradería, situación inusual en el Teatro Nacional, la gente estaba ansiosa de disfrutar del platillo anunciado, de muchos sabores, de muchos colores, y así fue, se apagaron las luces y las amigas Karla Posas y Ana Elsy Mendoza dieron la bienvenida al público y a la Señora Ministra del Instituto Nacional de la Mujer, la Licenciada Doris García quien dio un discurso reflexivo y muchos datos estadísticos que reflejan la necesidad del trabajo por la equidad y el respeto a la vida y derechos de las mujeres.

Volvieron las presentadoras para decir fragmentos de poemas y anunciar a Lucy Ondina, se apagaron las luces y del fondo del pasillo, de donde nadie lo esperaba brotó la voz potente de nuestra amiga.. “Yo soy una poeta, un ejército de poetas….”, y así dijo varios poemas entre la gente, abrazada del aplauso de todas y todos, ovacionada como se merece, honrándonos ella con su fuerza y su ejemplo, y nosotras llorando y aplaudiéndole, en ese hermoso vaivén que tiene el arte en el que una recibe amor y lo regresa a borbotones. Invitó a Camilo Corea para que le acompañara un poema que se llama “Vejez”, y aquello era demasiado, si Lucy es el poema, así apoyada en su bordón, con su hermoso peinado blanco, con su figura menuda y su ímpetu y grandeza de voz, de espíritu, de rebeldía, de indignación por lo que ha vivido cambiando su entorno poco o nada, pero con la certeza que debe seguir denunciándolo.

No había corazón que no estuviese conmocionado y entró entonces la frescura y la madurez de una mujer que sabe plantarse en el escenario, Oneyda de América, tan propia e impropia a la vez, tan fuera del discurso feminista que se anquilosa en la retórica, y nos dejó ver esa otra forma de ser rebelde sin conocer esquemas. Potente, pícara, madura, desafiante, así es Oneyda, una voz que hay que respetar en nuestro país.

Seguía el ritmo entre presentaciones y los fragmentos de poemas que daban paso a la siguiente artista, entonces el turno fue de Saskia, tiene la voz grave, muy gruesa para su corta edad lo que la coloca en una ventaja interpretativa realmente prometedora, linda ella, moderna, con lentejuelas que anuncian que va bien en esa búsqueda necesaria del género que mejor le va, con un discurso bien definido sobre lo que la juventud espera, y como bien dice ella “…vivir en un barrio tranquilo”, y como acotara más de una vez, con mujeres a quienes nos dejen vivir tranquilas.

Como ya habíamos tenido reguetón y merengue todos los cuerpos pedían ritmo y así entro Juana Pavón, bailando al ritmo de un son y luego nos contó con su poema por qué esta loca, y nos regaló después la crudeza de “Los Golpes”, y terminó con otro de su colega “El loco divino”, que se llama Honduras, fuerte el poema y Juana en el punto exacto en el que su ebriedad-sobriedad le explota la entraña, le saca todo de adentro logrando el dramatismo que otra vez nos abrazaba.

Jireh era la siguiente en el escenario, pudimos escuchar sus nuevos temas, disfrutar de su cadencia y conocerla en su faceta como compositora.

Mi turno y yo me sentía tan feliz de estar en el escenario, tenía ganas de celebrar, de cantar, de aplaudirle a todas las que ya habían pasado por el escenario, mi risa era saber el teatro lleno, haber contemplado la mirada de atención del público en lo que iba de la noche, y me olvidé que había estado parada todo el día, que no había comido, que Juana se había molestado conmigo en la tarde, que a Lucy la tuvimos que llevar al doctor para que le pusieran una inyección por su dolor en las piernas, que a Saskia no le habían contratado al Dj, que faltaba una mesa, que había olvidado pasar por mi hijo en la escuela, que había buscado específicos rostros entre el público sin encontrarlos, que no pudimos ir a traer a Oneyda al hotel porque solo teníamos un carro en la producción, que la persona que atendía a la Prensa no había llegado, olvidé todo lo que me había cargado para que CONFLUENCIAS confluyera, y me reí de todo, y le sonreí a la gente, y le canté a la vida, a quienes me apoyaron para que fuese posible la noche, a la gente que cree en el canto y la poesía de Honduras, y en las cosas hermosas que pueden suceder al CONFLUIR.

Gracias!!

Karla Lara

martes, 20 de enero de 2009

Fabricio sororario

Que esta prosa ayude un poco a cimentar la solidaridad con las mujeres que sufren la exclusión histórica y cultural y que a la vez, rinda homenaje a Amanda Castro, por su enorme contribución literaria y acciones en contra de la viloencia de género. Para ella entonces.

Pizzicato para una vendedora de tortillas

"No hay amor ni habrá amor para tu juego de manos y miradas, ni aún humedezcas el lápiz con que apuntas los nombres más bellos que te deja el día, como una exhalación diurna y prescindible para cada rostro hambriento al que vendiste, buscando en él, con tu beso intacto, una moneda y otra que resbale, como en esas citas ligeras del matiné cuando pensaste: no hay amor ni habrá amor, fécula límpida y grano plantado en las suaves formas que saben dar tus manos al hambre más circular de todas, como el tráfico del mediodía y la ruptura del papelestrasa, los cuadernos de la lejana escuela y el primer novio, nada parecido al insoportable acoso de los patrulleros, de los taxistas, del insoportable manoseo de los extraños.

Temprano, por la noche, cuando las filas engrosan y todos piden puntuales su ración de maíz y humo mientras se estaciona, ¡ay maldición! el mismo auto, polarizada amenaza que cuesta bien sus tres millones, con los mismos lentes bien cortados y el rostro verde y lampiño de los high schools, que se parecía tanto de perfil al príncipe azul de la fotonovela que encontraste tirada, una madrugada al salir de casa, con olor a nixtamal y a ocote de pupitre abandonado, pero que se parecía tanto al príncipe azul de las novelas que se enamora de la pobre que luego es rica y enamorada y que nunca gritaría, ¡nunca! cuando es violada y dejada media desnuda junto a su blanca mercancía.

Circular manoseo el del día, moviéndote de una esquina a otra de una llamada a otra, de un recuerdo a otro como un juego de manos que el amor impone haya o no haya, compren o no compren, como ciertas maneras que a golpes y sin prisas te ves obligada a guardar de los días."

Fabricio Estrada, Tegucigalpa, 25 de noviembre 2008

viernes, 21 de noviembre de 2008

PREMIOS PARA MUJERES

PORQUE NUESTRAS VIDAS CUENTAN
amanda castro
Proyecto Siguapate e Ixbalam Editores

La mayoría de las personas contamos en la vida con 15 minutos de fama/ que hay que aprovechar/ para que se produzca en nuestras vidas un verdadero y genuino cambio/ por aquellas rarezas de la vida/ este año yo tendré tal oportunidad en dos ocasiones/ y por las mismas razones/ El 20 de noviembre recibiré la Hoja de Laurel en Oro/ otorgado por la Secretaría de Cultura de Honduras/ y el 25 de noviembre/ las compañeras de la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras/ han decidido incluirme entre las cuatro voces de mujeres que honran este año/ Ambos me están siendo entregados en reconocimiento a mi labor en la promoción y difusión del arte hondureño/ y sobretodo por contribuir a divulgar la literatura escrita por mujeres/ El 25 de noviembre/ sabemos/ es el Día Internacional de la NO Violencia contra las Mujeres/

Después de una re/lectura del Baghavad Gita/ El Popol Vuh/ y otros textos feministas que han guiado mis pasos siempre/ y después también de consultar el Calendario Maya Tzolkin/ y meditar atentamente/ sobre la significación espiritual de ambas fechas/ he decidido lo siguiente/

Aceptar el premio otorgado por la SCAD de Honduras/ en un evento que se llevará a cabo en la casa presidencial/ por respeto/ NO a la casa/ ni a sus ocupantes/ sino a la mujer que me nominó para tal premio/ La Compañera Escritora/ Rebeca Becerra/ de quien aprendí hace tiempo/ todo lo que sé del sufrimiento/ de este país en la Década Perdida/ Rebeca ha estado siempre para mí/ ligada no sólo a los desaparecidos de Honduras/ sino también a nuestra incipiente literatura testimonial/ y es a mi juicio quien merece un premio/ Es por respeto a Rebeca/ y a tantas otras mujeres que se han visto retratadas en mis palabras/ que acepto en su nombre/ ambos reconocimientos/

Hablo sobre todo de las más de mil mujeres asesinadas en este país/ y para quienes nadie recuerda ni siquiera su nombre/ Aprovecho estos 15 minutos de fama que la vida me otorga/ para ponerlos a su servicio/ porque de qué nos sirve tener la vida/ y la fama/ si no es para el servicio de una colectiva mayor/

Después de mucha y sosegada meditación/ he decidido traspasar la honra a estas mujeres/ darles a ellas el merecido premio/ que tanto les hace falta/ sacarlas del silencio/ recordar su vidas/ celebrar sus vidas/ y condenar sus muertes a destiempo/ llevando a cabo una vigilia/ ayuno/ceremonial los días 24 y 25 de noviembre/

Este homenaje/ comprende tres diferentes matices/ el primero es el ritual de convocación y convivencia con todas nuestras muertas a destiempo/ con todas nuestras muertas que vivieron una muerte violenta/ estas acciones las comenzamos el 31 de octubre/ en combinación con la colectiva Las Estaciones/ con quienes/ de la artesana y espiritual mano de Araceli Acosta/ se erigió un altar mexica/ que invocó sus nombres/ para que vinieran a compartir con nosotras/ Desde ese día/ han estado en nuestra casa convocadas/ las mujeres/ que murieron por el simple hecho de ser mujeres/ Desde ese día me urgen/ por dentro/ estas palabras/ que me llevan a realizar por fin las acciones/ y a abandonar los miedos/ y los silencios/

Yo he dedicado mi vida profesional/ a la producción/ el estudio/ y la publicación de las voces de mujeres/ que valientemente han hablado en nuestra sociedad/ y contra ella/ Yo que desde hace mucho vengo tejiendo para todas/ una Celebración de Mujeres/ no puedo ahora a nuestras muertas ofrecerles nada menos/ que la propia vida/ —la razón/ de las palabras/ y los vientos—/ ¿De qué me serviría a mí/ esta vida/ ésta que aún tengo/ si no la uso/ para Ser/ consecuente con mis palabras?/ Vivo por fin/ lo que tantas veces he deseado/ poder con las palabras de todas las mujeres/ bordar una historia común/ una casa/ un espacio en que la vida se encuentre/ dignamente/ con la muerte/

Ayuno con ellas/ para morir un poco con ellas/ todas sus muertes/ para invocar con ellas/ sus vidas/ para gritar/ desde sus silencios/ que sus vidas/ —Nuestras vidas—/ cuentan/ pues ya sabemos que sus muertes/ no han contado para nada/ Ayuno con ellas/ porque estoy harta de vivir/ en el silencio/ y a la vez llamarme escritora/ y editora de voces/ que se lleva el viento/ Ayuno/ para que cada una de las mujeres escritoras/ artistas/ ida/ venida o por venir/ pueda sentirse digna/ de esta historia y de esta vida/ que nos tocó vivir/ Ayuno con ellas/ en público/ aprovechando la fama/ que las mismas mujeres han otorgado a mis palabras/ porque quizás sea esta la última oportunidad/ que tenga yo para participar/ para lograr que la Hondura cambie/ para que logremos mirarnos en los espejos/ y dejemos de sentir vergüenza/

No hago esto por vana/gloria/ propia/ pues qué gloria pueden darle estas acciones a una mujer/ que apenas y logra respirar/ que gloria puede obtenerse de una entrevista en un periódico/ que mañana dedicará el mismo espacio a un futbolista/ a un político abyecto/ o a un anuncio de un payaso trasnacional y asesino/ Ninguna/ Porque la gloria/ radica tan sólo en tener la oportunidad de morirse dignamente/ y escoger hacerlo/ con su propia voluntad/

Hago esto sin ánimos de lucro/ y más bien gracias al auspicio de muchas compañeras solidarias/ mi familia y mis amigas/ y sobretodo/ hago esto porque a mí/ como decía Ana María Rodas/ hace quince años en Guatemala/ a mí también me duele esta lista interminable/ de mis muertas/ ésta que traigo entre las manos/ y me duelen las lágrimas secas que mi madre/ —este país que adoro—/ no ha podido soltar/ para liberarse de sus muertes/

Hago esto porque es hora de pagarle a la vida/ toda la poesía que me ha dado y el amor/ Porque estoy dispuesta a morir/ dignamente/ hablándole a las mujeres de las mujeres/ Hago esto porque ha sido mucha ya la sangre derramada/ en la cintura de la patria/ mitad de todos los silencios/ Hago esto porque es lo único que puedo hacer/ para manifestarme/ contra la cultura de la violencia/ para vivir/ recuperando entre todas/ nuestra vientre/ profundamente herida por el parto/

Hago esto con mi cuerpo/ desde mi cuerpo/ el único que tengo/ frágil igual al de todas las mujeres/ Este cuerpo prohibido/ silenciado y mutilado/ este cuerpo que resiste/ y se empecina en seguir latiendo/ igual que la tierra en las montañas/ Re-cobro con él/ con ella/ cada una de las caricias que me fueron negadas/ que quedaron en sus manos y en sus gestos acalladas/ re/cobro con sus cuerpos/ cada ápice del dolor/ de estar vivas/ cada rayo de luz/ que pulveriza los ojos/ y los de todas las ausentes/ y sus madres/ y sus hermanas/ y sus amigas/ y sus compañeras/ y sus amantas/ y todas las que un día/ volveremos al mar/ para cambiar con su ritmo la existencia de los siglos/

Ejerzo desde el hambre/ mi derecho a hacer con mi cuerpo lo que quiera/ y a escoger/ cómo vivo/ y cómo muero/ ejerzo mi derecho a expresarme libremente/ a participar en los procesos democráticos de mi país/ Me re/uno en la plaza/ con las mujeres que tanto amé/ para que de una vez se entienda claramente/ cómo lo más íntimo puede llegar a ser una manifestación política/ totalmente puesta en rebeldía/ —des/obediencia total—/ porque las mujeres asesinadas en mi país/ aunque civiles y obedientes/ regaron con su sangre/ este hastío/ —yo no puedo más/ que inclinarme ante sus cuerpos/ mutilados/ y ofrecerles/ mi eterna gratitud/ por haberse ofrendado/ con tanta abnegación/ Yo no puedo más/ que exigir de la vida/ que me viva/ con locura/ y no me muera/

Hago esto porque he logrado comprender/ por fin/ que sólo vive/ quien está dispuesta a morir en el intento/ y como sé que la fuerza está en los números/ pido a las mujeres/ que se unan a mi causa/ que engendremos de una vez la colectiva/ que salgamos a las calles/ que volquemos nuestra ira y nuestra indignación/ por “tanto cuerpo/ tierno/ muerto”/

Pido a la mujeres que estén listas/ que entren conmigo/ este camino a ciegas/ que fluyan conmigo/ igual que las aguas/ que nos rompen el abismo/ Que se acerquen las madres/ las hermanas/ las parientas/ de todas las mujeres/ organizadas y sin organizar/ y aún las desorganizadas como yo/ todas/ una/ y la misma/ al mismo tiempo/ que se sienta de una vez/ la fuerza de su nombre en lo profundo/ y se escuche en la Hondura/ nuestro mar/ el más hondo y verdadero de todos los mares/ Huracán/ Hunanpú/ Ixmucané/ Gaia/ Frida/ Alejandra/ Ricci Mabel/ Clementina/ Doña Lety/ Janet Kawas/ Zoila/ América/ Lourdes/ Pilar/ Pierrette/ Simona/ Dulce/ María/ Juana/ Daisy/ Sara/ Nancy/ Melissa/ Francis/ Jessica/ Virgen/ Paloma/ Karla/ Katia/ Gloria/ Rebecca/ Isadora/ Regina/ Cecilia/ Guillermina/ Ruth/ Marina/ Leticia/ Gladis/ Lesvia/ Patricia/ Pete/ Suyapa/ Martha Regina/ Luisa/ Nela/ Diana/ Maura/ Carmen/ Victoria/ Helen/ Margarita/ Guadalupe/ Soraya/ Angelita/ Zulema/ Marlene/ Elvira/ Alejandrina/ Rubenia/ Sonia/ Sandra/ Zonayda/ Mariana/ Dermis/ Aleyda/ y todos los nombres contenidos en esa lista/ y todos nombres de las mujeres desconocidas/ a quienes la historia entregó tan sólo un número/

La propuesta es simple/ pero requiere de cada una/ que tomemos por decisión propia/ la necesidad de participar/ una vigilia en el parque central/ la noche del 24/ para seguir con el ayuno hasta la medianoche del 25/

Que pasen por la tienda/ todas las mujeres que han sufrido violencia/ y violación/ en sus familias/ de sus padres/ padrastros/ hermanos/ tíos/ amantes/ sacerdotes/ maestros/ primos/ policías/

Que pasen todas las mujeres que se han visto obligadas a trabajar en el campo/ y en las maquilas/ y sobreviven la violencia del acoso sexual en el trabajo/ y mutilan sus cuerpos/ produciendo/ millares de prendas/ tejidas con agujas de sangre/ para poder darle a sus hija/os una vida más digna/ mujeres que pierden su cuerpo/ doce horas de pie/ en movimientos forzados/ anti/naturales/ para que puedan/ gringos/koreanos/ europeo/ y demás/ hartarse manjares en las costas de marfil/ y en casa blanca/

Que pasen por la tienda todas las mujeres/ que se han visto reinfectadas/ una y otra vez/ porque el marido/ rechaza un condón/ y la cooperación sigue haciendo de las mujeres/ maquinitas para parir niños/ Atención a las embarazadas solamente/ las demás/ bien merecido lo teníamos/ por andar de birriondas/

Que pasen por la tienda todas las mujeres/ que viven aterrorizadas por sus hijos/ por sus compañeros de hogar/ esos que por las noches les recuerdan/ que no son nadie/ que pueden ellos en cualquier momento entrar por la puerta y degollarlas/ esa mujer que aún le plancha las camisas/ y duerme con un ojo abierto/ poniendo llave en la puerta del cuarto de las hijas/

Que pase por la tienda todas las mujeres/ que estén dispuestas a no seguir callando/ a no seguir aguantando/ a no seguir/ simplemente/ que pasen por la tienda/ todas las mujeres/ que quieren vivir la vida/ “no morirla”/

Que pasen por la tienda/ todas las niñas/ que sepan comprender/ que la vida es la vida/ y la muerte es la muerte/ y que tienen derechos/ como todos los seres sintientes/ y que tienen el deber de buscar/ y de exigir/ de su sociedad/ las formas de alejarse del sufrimiento y sus causas/ Y que tienen derecho a vivir/ la felicidad y sus causas/ Que pasen por la tienda todas las mujeres/

Comunicado de Prensa

amanda castro transfiere Hoja de Laurel a Mujeres Asesinadas en Honduras
20 de noviembre del 2008


Este reconocimiento que por propuesta de la Escritora Rebeca Becerra recibo esta noche, deseo transferirlo a las millares de mujeres asesinadas y a las mujeres sobrevivientes de las diferentes formas de violencia encubierta por una paz disfrazada de democracia en nuestro país y cuyas raíces sustentan una sociedad patriarcal, machista y misógina que necesita sanar.

Yo que padezco una enfermedad incurable, sé que la única forma de sobrevivir, es aceptando el desafío que implica el vivir una vida digna, y no la vida que viven las mujeres víctimas y victimizadas por quienes dicen amarlas.

Ya es tiempo que las mujeres y los hombres de nuestro país admitamos que el peor de los males que padecemos es el haber creado una sociedad que condena a la sumisión y a la servitud al 52% de la población, para poder mantenerse ellos en el poder y para gozar de los privilegios. Lo más grotesco es que esto sucede en un Estado cuya constitución supone garantizar igualdad y equidad para todas las personas.

En honor a las mujeres, porque una somos todas, los días 24 y 25 de noviembre realizaremos un ayuno desintoxicador en el Parque Central, con la intensión de reclamar el saneamiento de nuestra sociedad, porque sólo aceptando y admitiendo la enfermedad es la única forma de aspirar a una cura.

El 24 a las 9:00 realizaremos una conferencia de prensa y daremos inicio al taller literario de “Nuestras Vidas Cuentan: Escritura contra la Violencia Femicida”, y por la noche realizaremos una Vigilia Cultural para honrar a todas nuestras mujeres asesinadas en nuestro país y en la región Centroamericana. El 25, Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, se realizarán una serie de actividades a las cuales están todos y todas cordialmente invitadas/os.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Siguata Mayor


OIME, para vos
con todo el amor


La Siguata Mayor es muy interesante/ aunque es también muy impaciente/ Interesante es porque es muy sabia/ esa mujer/ —esa elota/ quiero decir—/ sabe mucho de la medicina/ sus abuelas le enseñaron mucho de las plantas/ no solamente a plantarlas/ cuidarlas y cultivarlas/ sino sus mágicos secretos curativos/ Las ancianas le enseñaron a usarlas/a hacer magia con ellas/ ella sabe que es posible vivir sólo de las plantas/ En el fondo ha descubierto que ella es una planta/

Ella es una de esas chamanas que cuando se transmutan/ no se transforman en animal/ sino que en planta/ Y así es a veces/ una Ceiba/ fuerte/ de esas que marcan entradas secretas a mundos mágicos/ Y otras veces/ una flor de lotus/ de esas que se deshojan en mil pétalos/ que se reproducen por sí mismos cuando alcanzamos la iluminación/ y otras/ simplemente/ un Siguapate/ —medicina de mujer—/ tés/z calientes/ para aliviar el dolor de la sangre/ y regularnos los ciclos lunares/ Medicina / fuerte pa sacarnos los parásitos de encima/

Su impaciencia radica en no lograr comprender el silencio apañador de los corruptos/ y las corruptas que les otorgamos/ el poder/ con nuestro propio silencio/ Para ella es simplemente incomprensible/ eso de ver matar a una mujer/ o ver descuartizar a un hombre/ o ver un niño siendo vendido al mejor postor/ y quedarse callada/ eso no es humano—piensa/ entonces en un afán desesperado por despertarnos/ de nuestro sueño/ vuelto pesadilla/ en un afán por ayudarnos/ a re/cobrar la poca humanidad que nos queda/ decidió dedicarse a escribir/ A escribir historias que cuentan mucho/ historias de las mujeres/ y de los pueblos que han perdido el bosque y su líquido vital/ Ella nos recuerda igual que la canción/ “agua clara/ agua de la creación/ mi esencia”/ nos canta mientras/ pasa entre aromas de almizcles y albahacas/

Ella escribe porque si no escribe/ se muere/ y si muere la que escribe/ muere la vida/ como dice la canción del cantor/ Ella escribe porque sabe/ que nombrándolo diferente/ hacemos al mundo diferente/ Yo desde hace tiempo/ me dedico a leerla y a tomar sus tés cuando hace falta/ comprendiendo/ que su cura y su sabiduría son infinitamente profundas/
amanda castro/ comayagüela/ honduras/ septiembre, 2008/

Se está arrimando el día feliz


A las mujeres de la Red
de Escritoras y Artistas Feministas


Se está arrimando un día feliz
como hace un barco tras los meses
se está acercando un día de abril
un día de abril se va a arrimar
a los finales de noviembre.
Silvio Rodríguez

Cómo me atrevo a suponer/ ser la mujer que escribe la historia/ de mujeres/ múltiples mujeres/ cada una con múltiples historias/ ¿Cómo podría yo?/ Que apenas y llegué/ a conocerlas apenas/ y a saborear de cada una su verdad entre sus labios/ Yo que apenas tuve tiempo/ para ver con mis pobres y cansados ojos/ sus destelloz/ y la brasa en su piel/ ardiendo como su centro/ yo de todas tuve tan sólo el deseo/ —leerlas incansablemente—/ ver a las que aparecían de pronto por los caminos/ fugaces como cometas/ mágicas como el amor/

¿Quién puede contar?/ tejer con sus cuentos/ esas historias tejidas con sus cuentos/ hasta que la madeja llega a su fin/

Cómo escribir tanto/ y a la vez ser escrita tantas veces/ por sus manos escribiendo/ las manos de una mujer que escribe/ ¿Cómo escribir?/ Una mujer que escribe desde sus cuerpos/ desde SU CUERPO/ ¿Cómo Ser?/ todas/ yo/ y la misma/ —al mismo tiempo—/ la que lee y la que escribe/ la que existe y la que cuenta/ ¿Cómo no llamarle a esto locura?/

Yo/ ya mariposa de papel/ siento escrito cada palmo de mi piel/ de este cuerpo que se apresta al vuelo/ viento/barco/casa/ancla/ aquí en mí/ como la Hondura/

Todo cae con su propio peso/ los amores/ los encuentros/ los engendros/ las rupturas/ las particiones/ los ecos y las señas/ y las frases hechas/ que existieron sólo entre nosotras/ las mías para vos/ las tuyas para ella/ las de ella para ella/ las de ellas para ellas/ y las de todas para todas/

Cómo sé que este texto/ que escribo aquí en este cerro/ del trópico/ del corazón/ —helado por el momento—/no son las manos de una mujer/ que acaricia con paciencia la piel de su amante/ hasta vertir el fuego/ y ver las culebras danzar/ horas sin fin/ ¿cómo distingo?/ ¿cuál es el cuento?/ ¿cuál es la historia?/ ¿cual de las dos/ la verdadera?/ —¿acaso importa?—/

Esa/ lamentablemente/ es la única experiencia de la colectiva/ que me interesa/ completarme con el aire que sale de tu boca/ calmarme con él/ este ahogo que me precipita los bordes/ y me impulsa a destiempo/ a llorar cuando reís/ a cantar cuando callás/ a vivir cuando muero/ a quererte cuando no estás/ a entregarme en tu ausencia/ éste en mi karma/

Éste es mi darma/ una espalda de espejos/ puntiaguda/ que hacía a todas brincar/ uyuyuy… no me acerco/ Coraza y corazón/ en una/ quitarme el caparacho al ver mi reflejo en su ojo/ —el de su espejo/ que era el mío—/ y en mis ojos tantos espejos como mujeres amé/ y las que ellas habían amado/

Eso es/ lamentablemente/ del lesbianismo/ la única práctica que puedo dar/ sin que corten mis puntas/ sus preciosas alas/ Cada mujer que me miró/ y se miró en mis ojos/ yace vertida en mis palabras/ y vuelve a nacer cuando se lee/ —cada mujer—/

Lamentablemente/ las palabras a veces no pasan/ del papel/ y la práctica impide la colectiva/ Lo con/ cre/ to/ del aquí/ no deja que cuaje/ el sueño/ porque falta el aire/ y el tiempo nos atrapa por la espalda/ y la muerte nos persigue por las calles/ de las ciudades que amamos/ y vivimos/ pestilentes muertes menores/ que asedian la vida cotidiana/ Ésta que logra que esta tinta/ quede escrita en este papel/ y no en otra tinta/ en otro papel/ de otra mano/ con otro cuerpo/ de otra mujer/ en otra vida/ en otra cotidianidad/ y así sucesivamente/

Siguapate/ comenzó cuando una mujer/ bordó con paciencia/ las roturas de mi alma/ y me regaló una red/ de diversas mujeres bordadoras/ y amantes/ Así fui tejiendo lentamente/ este carapacho de afuera/ para adentro/ para encontrar la clave/ la pieza exacta/ que haría desencajar de mis hombros/ la rígida estructura/ y permitirle el fluir/ a las palabras/ rojas como mis venas/ y mi sangre ahora adelgazada/ bordando con sus patas de araña/ mi rostro/ y todas las historias que no logré escribir/

Ahora que las redes de los adentros se separan/ se entrelazan más profundos/ los sueños de los afuera/ —aquella gigantesca red que atrapaba sueños/ y dejaba pasar las pesadillas/ para que no nos persiguieran/ Ahora que soy/ tan solo tejido que se pudre/ y puntos que se acentúan para verter el prana sobre los pastos/ Ahora soy sólo palabras/ que pulsan desde dentro/ zurciendo de heridas el ocaso/ Ahora soy/ sólo el amor que las preserva en este espacio en blanco en que no están/ y las invoco en mis palabras/ con las suyas/ Ahora soy/ sólo palabras que aguardan el silencio/ en paz/
amanda castro/ 6 de noviembre del 2008/3:00 a.m./ comayagüela/ honduras/

LA MAS CARA SOMBRA


Llueve otra vezdetrás de mis frontales,
o campos sin abrigos,o calles sin portales.
Silvio Rodríguez

Desmorono la máscara/ cae de pronto/ una por una/ cada mujer que he amado/ en las palabras/ sus gestos/ sus gemidos/ su humedad/ confundidas/ lágrimas/ silencios oportunos/ decisivos y tiernos/ cada una emerge/ ante mí/ marcada/ en la piel/ y en la esperanza/ cada una de tus alas/ reventando en tu vientre/ entre arena rojiza que se pierde en la tarde/ frente al mar/

Cada mujer que amé/ contenida/ en cada signo/ en cada marca/ en cada hueco/ en cada poro/ en cada tiempo/ en cada Ser/ en toda mí/ ser de ala mariposa/ dulce compás/ que marcó sus caderas con tus besos/

Despego la máscara/ y descubro en el rostro/ mil mujeres que amaron una vez/ y otra/ y otra/ y así.../ hasta cubrir con un manto de luz el universo/ Desbordada en llanto/ veo en mi espejo/ todas las mujeres que habité/ como esta sangre que habita las venas en mi vientre/ veo en todas el llanto del encuentro/ y la ruptura de la tinta que fluye mensualmente/ Veo en todas/ palabras/ dibujadas/ y confieso que hay algo de mí en el antifaz/ y entre sus pasos/ todas ellas/ amaron/ tan intesnamente como yo/ poesía y amor/ fruto y promesa/ canto y deseo/ todas ellas/ amaron profundamente/ la vida que habitó sus cuerpos/ todas ellas te amaron/ sin pe(n)sar/

Hay tanto de ella entre mi ser/ que ya no distingo/ ¿cuál soy?/ de quién es el cuerpo/ que pueblan las caricias/ el tuyo/ el mío/ el nuestro/ la nuestra que somos/ cuando logramos amarnos mutuamente/

Veo un espejo/ y en ella/ la más/cara/ sombra/ una mujer que escribe/ a una mujer que escribe/ una/ mujer/ se escribe adelgazando palabras/ con el viento/ una mujer ausente/ que se dicta desde el fondo/ de la tierra/ entre los llantos/ sus zapatos vacíos/ nos cuelgan en el pecho/ una mujer/ simplemente/ por ser mujer/ —amenaza infinita de la aurora—/ temeraria adivina de los tiempos/ una mujer con mil verdades/ esta que soy/ cuando logro escucharme entre tus cantos/ amalgamada/ fundida/ hundida/ profundamente humedecida por el llanto/ una mujer/ país y tierra adentro/ cuenco y vasija de barro/ que se colma/ con la sangre del deseo/ —hondura/ espiral y firmamento—/ una mujer completa/ una intensión/ divinamente manifestada/ una mujer marcada en la piel/ como la noche/ y la estrella en su costado/ —anversa y reversa—/ al mismo tiempo/ una tan sola/ mujer/ la misma que muere/ cada vez que una semilla se parte/ la misma que emerge entre la maleza/ erguida/ plena en su luz/ verde en su esperanza/ roja en su tierra/ oscura como su sangre/ tenue como su viento/ una mujer armada/ en fragmentos/ de noches/ de copal/ una mujer de humo/ una mujer de viento/ alma que muere para habitarnos el corazón/ herida/ y recordarnos/ los sueños que atrapados esperan/ que nuestras manos las borden con ternura y amor/

Suelto la máscara/ fundida en el medio/ luz y sombra/ mujer con mujer/ amor profundo/ vida que sueña/ la vida/ que habita en los cuerpos/ de este tiempo/ en este sueño/ y este mar/ —consciencia creadora—/ sonidos que emergen de la nada/ combustión espontánea/
amanda castro, Proyecto Siguapate e Ixbalam Editores

sábado, 7 de junio de 2008

Lo esperado.

Lo esperado.

La comisión del congreso que se organizó para investigar al fiscal general de la nación y al adjunto desestimó las denuncias presentadas por el movimiento de la huelga. Lo esperado.Pero qué indignación comprobarlo.El desprecio de esta clase política contra la gente de este país es mayúscula, las expresiones ofensivas, los rostros arrogantes y las sonrisas burlistas. Ellos los ricos y sus representantes, afuera los pobres autorepresentándose, demasiado pocos. Y en esta ciudad la indignación se expresa en la radio, pero no hay gente dispuesta a movilizarse. La queja se ha vuelto la única forma de sobrevivir políticamente de la mayoría de la gente. La queja en la conversación, en la radio, en las esquinas, por teléfono, en el bus. Los llamados son desesperados, pero sordos. No basta ya.El movimiento por la Dignidad y la Justicia está organizándose ahora y puede ser un espacio para que la impotencia no se apodere de nuestra condición humana, sólo deshumanizados podemos vivir entre tanta injusticia e impunidad. Hay que construirlo. Hay que olvidarse de "no me invitaron, no me dijeron, no me dieron la palabra" o del "Yo no me junto con evangélicos, a mí no me gustan los izquierdistas, no quiero hacer algo con esos, huy a mí esa me cae mal" etc, etc, etc. Haití y Honduras, dicen los dueños mundiales del dinero, serán los que morirán de hambre. Ya lo sabemos, lo vemos diariamente. Los que tenemos para comer estaremos cercados por el terror y la verguenza más que ahora. Y así lo vivirán las hijas e hijos. Buscando para donde escaparse de lo que ha quedado de Honduras. Ni siquiera se requiere una gran conciencia política, porque esto ya es en defensa propia.

insurrección autónoma